¿Qué harías por un hijo?
Probablemente, todo lo que estuviera en tu mano. Incluso crear desde cero aquello que no existe cuando sabes que lo necesita.
El pasado jueves 16 de julio vivimos uno de esos Vamos de Propio que dejan huella. Visitamos AMIBIL y ADIBIL para conocer sus instalaciones, sus proyectos y, sobre todo, las personas y la historia que hay detrás.
Una historia que comenzó con una necesidad muy concreta y con varias familias que decidieron no resignarse.
AMIBIL Calatayud: una historia que comenzó con unas familias
Hace 32 años, Calatayud no disponía de los recursos necesarios para atender a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.
Para acceder a ellos, muchas familias tenían que plantearse algo especialmente difícil: alejar a sus hijos de su hogar y de su entorno.
Un grupo de padres decidió buscar otro camino.
Acompañados por profesionales como Lucrecia Jurado, trabajaron para crear en Calatayud los recursos que sus hijos necesitaban. Querían ofrecerles calidad de vida, oportunidades y la posibilidad de permanecer cerca de sus familias.
Como nos explicó Daniel Arias, presidente y uno de los fundadores de AMIBIL, conseguirlo ha requerido una fórmula aparentemente sencilla: trabajo, trabajo y trabajo.
Ese esfuerzo colectivo ha construido una realidad que hoy resulta difícil resumir únicamente con palabras.
32 años que también se pueden contar con cifras
Durante nuestra visita conocimos algunas cifras que muestran la dimensión alcanzada por AMIBIL Calatayud.
Por cada euro que recibe, la entidad genera tres. Cuenta con una residencia con 38 residentes y presta atención de día a 73 personas.
Además, genera empleo para 71 profesionales, cuenta con 126 socios numerarios y su club deportivo reúne a 46 deportistas.
A todo ello se suma ADIBIL, su Centro Especial de Empleo, desde el que se generan oportunidades laborales para personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.
Pero detrás de cada cifra hay algo mucho más importante: personas.
Cuidar, conocer y generar oportunidades
Durante la visita pudimos comprobar una idea presente en todo el trabajo de AMIBIL: cada persona importa.
Lucrecia nos acercó al concepto de la pedagogía del equilibrio y a una forma de trabajar basada en enseñar y aprender continuamente.
También conocimos a Mariano, uno de los residentes, que compartió con nosotros algunos de los poemas que ha escrito. Pudimos descubrir, además, los numerosos trabajos artísticos que realizan.
Son momentos que permiten comprender el proyecto desde una perspectiva diferente.
AMIBIL forma parte de Plena Inclusión y cuenta, entre otros reconocimientos y certificaciones, con el sello Dona con Confianza.
Todo ello refleja una trayectoria construida sobre la profesionalidad, pero también sobre una enorme preocupación por las personas y sus familias.
Hay muchas formas de “amibilizarse”
Esta edición de Vamos de Propio nos recordó algo importante: cuando se tiene claro el para qué, es más fácil encontrar el cómo.
Lo hicieron aquellas familias hace más de tres décadas. Y continúan haciéndolo hoy quienes forman parte de AMIBIL y ADIBIL.
Pero un proyecto como este necesita que su entorno también lo conozca, lo apoye y se implique.
Hay muchas formas de colaborar con AMIBIL, tanto desde el ámbito personal como desde las empresas de nuestra comarca.
Desde Calatayud Empresa queremos invitar a empresarios, profesionales y ciudadanos a acercarse a AMIBIL, conocer su trabajo y descubrir las diferentes maneras de colaborar.
Porque hay proyectos que se entienden cuando los conoces.
Y otros que, cuando los conoces, consiguen que acabes por “amibilizarte”.
